El proyecto se planteó conceptualmente como una adición de la vivienda tipo. Para la confección del prototipo se fijaron una serie de condiciones de orden: topográfico, de orientación, tipológico, programático, constructivo y económico.
Como complemento se plantea el reto de explorar las posibilidades del tipo unifamiliar adosado, socialmente devaluado consecuencia de su uso masivo en periferias semi-urbanas en actuaciones básicamente especulativas, carentes de la más elemental reflexión arquitectónica.
El resultado es una vivienda en torno a un patio que se desarrolla prácticamente en una planta, la intermedia. Ello se debe a que la singular topografía del solar –en pendiente ascendente desde la calle hacia el Sur- obligaba a establecer una sección en la que la vivienda se desarrolla adaptada a la topografía.